Nuestra coraza exterior es lo que nos hace daño. Ese deseo de demostrar ante los demás lo que esta mas allá de nuestras posibilidades (sentimentales, claramente), es lo que nos destroza. Todo por intentar aparentar lo que no somos. Está claro que a necios no nos gana nadie... No solo deseamos la presencia física de algo o alguien, no nos contentamos solo con eso, no nos contentamos con nada.
-“Para-lelos”. Paseo de San Lorenzo, Gijon, 2015.

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